El pasado 20 de marzo de 2015 se produjo un eclipse de sol total, un fenómeno que se produce cuando la Luna oculta al Sol, desde la perspectiva de la Tierra. Esto sólo puede ocurrir durante la luna nueva.

El eclipse se vio desde toda Europa y dependiendo de la latitud se observó mejor o peor: en el Polo Norte se vio como un eclipse total y en Islandia y Escandinavia prácticamente total. En España se vio entorno a un 76% de la superficie solar oscurecida desde La Coruña, pasando por Madrid con un 67% y en menor medida, con un 46% desde Canarias. Comenzó a las 9:05 horas y alcanzó su mayor totalidad a las 10:08 horas,  terminando a las 11:20 horas.

Pero hay que tener en cuenta que para observar este atractivo fenómeno de la naturaleza hay que tomar una serie de precauciones: nunca debemos mirar al sol directamente, a excepción de poseer unos filtros solares que estén destinados para ello.

El problema del eclipse es que el observador se confía en mirar directamente al sol ya que éste permanece oculto tras la luna y no nos molesta. Pero lo que no apreciamos es que la luz ultravioleta (imperceptible a la visión del ser humano) está causando graves daños en nuestra retina que apreciaremos más tarde.

Por lo tanto, recomendamos encarecidamente observar el sol con unos filtros solares adecuados como son las llamadas “Gafas de Eclipse”.

GAFAS DE ECLIPSE SOLAR

El Sol puede ser observado mediante unos filtros denominados comúnmente gafas de eclipse. Deben estar homologadas por la Comunidad Europea para la observación solar (índice de opacidad 5 o mayor) y deben ser usadas siguiendo las instrucciones impresas en ellas. Deben estar en perfecto estado de conservación.

Existe una normativa europea, 89/686/CEE referente a los equipos de protección individual. En concreto, las “gafas de eclipse” se pueden acoger a la norma europea EN 169:1992 (Protección individual de los ojos. Filtros para soldadura y técnicas relacionadas. Especificaciones del coeficiente de transmisión (transmitancia) y uso recomendado) que atribuye la marca “CE”, homologada y certificada por laboratorios de referencia para los vidrios de soldador. El nivel de absorción para estas protecciones es el 14.

eclipse solar

Habitualmente estas gafas de eclipse usan una doble capa de polímero o mylar aluminizado que bloquea una gran fracción de la luz solar y puede ser una herramienta adecuada para mirar durante unos pocos segundos. El problema de estos materiales es que se degradan con el tiempo, por lo que se recomienda que las gafas sólo se usen una vez. Por ejemplo, mucha gente puede guardar en sus casas las gafas del eclipse del 2005, pero realmente no se puede confiar en que sean seguras.

Las gafas de eclipse no se deben utilizar en instrumentos ópticos. No es seguro, por ejemplo, usar unas gafas de eclipse para mirar por unos prismáticos, dado que dentro del prismático se concentra bastante luz solar y entonces la protección es insuficiente. Sin embargo, sí que pueden superponerse a las gafas graduadas de uso habitual.

El sol se puede observar con las gafas de eclipse durante cortos periodos de tiempo, preferiblemente menores de un minuto, seguidos de descansos de parecida duración. La aparición de fosfenos (imagen persistente del sol en la retina) nos avisarían del riesgo que ya se está corriendo: en el momento en que, al cerrar los ojos, conserves una imagen persistente del disco solar, para inmediatamente de mirar al Sol.

 

No son adecuados para ver el Sol: gafas de sol, cristales ahumados, radiografías, filtros baratos, filtros destinados a otras funciones, CDs, … Algunos filtran la luz visible pero no la radiación infrarroja y ultravioleta. Tampoco podemos usar negativos revelados ni se ha de ahumar un vidrio convencional ya que resultan insuficientes y peligrosos.

FILTROS PARA INSTRUMENTOS ÓPTICOS

Se debe desaconsejar para observación directa el uso de instrumental óptico que concentre la radiación solar como son los prismáticos, telescopios, cámaras con teleobjetivo… Sí se pueden usar para conseguir una imagen proyectada, ya que nunca miraríamos a través del ocular.

Existen protecciones adecuadas para instrumentos (como láminas de mylar) conocidas y usadas por los aficionados a la astronomía: se deben utilizar siempre antes del sistema óptico, limitando la entrada de rayos solares.

eclipse solar

Y por último desaconsejamos totalmente el uso de filtros de vidrio oscurecido que se incorporan en algunos telescopios más económicos con el nombre de “filtro de eclipse solar” para ser colocados en el ocular del instrumento. Hay riesgo de que, al sobrecalentarse expuestos a la radiación solar, se rompan produciendo un súbito paso de toda la luz concentrada dentro del instrumento.

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