14 03, 2016
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    Cirugía Refractiva Lasik: un método seguro para la eliminación de tus gafas.

Cirugía Refractiva Lasik: un método seguro para la eliminación de tus gafas.

Por |14 marzo, 2016|Centro cirugía ocular, cirugía refractiva Madrid|0 comentarios|

La realización de la cirugía refractiva tiene lugar sobre el componente más externo del ojo: la córnea. La córnea es uno de los dos componentes ópticos que tiene nuestro sistema visual. Consta de una serie de capas transparentes ya que sus fibras son paralelas. Se trata de una “lente” que junto con el otro sistema óptico que disponemos, el cristalino, son los responsables de que lleguen las imágenes que percibimos a la retina.
¿En qué consiste la cirugía refractiva?
La cirugía refractiva consiste en realizar una ablación (tallado) para poder eliminar tejido corneal en función de la cantidad de dioptrías que tenga el paciente. Dependiendo de la menor o mayor curvatura de la córnea tenemos en gran parte el error refractivo de un paciente (miopía, hipermetropía y/o astigmatismo). La córnea tiene un grosor habitual de 550 micras, de las cuales podremos eliminar como máximo 150 micras durante la cirugía refractiva, ya que quedarnos con un espesor por debajo de 400 micras nos conduciría a complicaciones visuales no deseadas como las ectasias corneales. Por ello, este es uno de los primeros criterios de exclusión que podemos encontrarnos a la hora de una primera consulta de un paciente candidato a cirugía refractiva.

Gracias a los avances tecnológicos en los diferentes tipos de láser para cirugía refractiva, obtenemos cortes corneales altamente precisos, finos y regulares, lo que conlleva al éxito tras la cirugía.

Primero se realizará el primer corte más superficial denominado “flap”. Este corte se realiza con un tipo de láser llamado Intralase con el que realizamos una ventana para poder abrirla y tallar sobre la superficie más interna de la córnea, para su posterior recolocación tras la intervención. Con este láser conseguimos mantener la biomecánica de la [...]

26 12, 2015
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    Pruebas complementarias en el examen optométrico (I): Acomodación

Pruebas complementarias en el examen optométrico (I): Acomodación

Por |26 diciembre, 2015|Centro cirugía ocular|0 comentarios|

La acomodación es el mecanismo que tiene nuestro sistema visual para poder enfocar en distancias cercanas y en distancias lejanas. Esto se consigue mediante la contracción del músculo ciliar y el consecuente abombamiento del cristalino, a la hora de observar objetos a una distancia próxima y la relajación de dicho músculo ciliar y el consecuente aplanamiento del cristalino, a la hora de ver objetos a una distancia alejada.

No es extraño encontrarnos en consulta con pacientes jóvenes en época estudiantil que tienen problemas con sus funciones acomodativas. La sintomatología asociada suele ser visión borrosa en lejos, principalmente los días de diario cuando el paciente está en el colegio o en la universidad o en su trabajo frente a un ordenador. Dicha borrosidad desaparece los fines de semana, coincidiendo con un menor uso de su visión próxima.  Otros síntomas pueden ser un mal enfoque en visión próxima tras un tiempo trabajando a esa distancia o la dificultad a la hora de hacer cambios de visión lejana a visión cercana y/o viceversa.

Hablando de las habilidades acomodativas, la amplitud de acomodación es la máxima capacidad que tiene el paciente para acomodar y enfocar de cerca. La flexibilidad acomodativa es la capacidad que tiene el paciente para hacer cambios acomodativos, es decir, de hacer cambios de visión lejana a visión cercana y viceversa.

Cuando un paciente trabaja de cerca, puede acomodar en el plano de lectura, puede sobre-acomodar para el plano de lectura o infra-acomodar. Estas dos últimas situaciones producen problemas de astenopia, es decir, molestias asociadas a los periodos de uso de su visión próxima.

En consulta podemos realizar un estudio de la acomodación del paciente, midiendo entre otros valores, la amplitud de acomodación de manera monocular mediante el método [...]

29 11, 2015
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    Pruebas complementarias en el examen optométrico (II): Convergencia y Divergencia.

Pruebas complementarias en el examen optométrico (II): Convergencia y Divergencia.

Por |29 noviembre, 2015|Centro Oftalmología y Cirugía Ocular|0 comentarios|

Los movimientos oculares que los ojos realizan simétricamente en horizontal, hacia dentro o hacia afuera es lo que se conoce como convergencia o divergencia respectivamente. Esto se lleva a cabo gracias a la acción de los músculos rectos internos y rectos externos que rodean al globo ocular.

La convergencia es la capacidad que tiene el paciente de mover equitativamente sus ejes visuales hacia adentro cuando un objeto se acerca, sin que el paciente vea doble o suprima la visión de uno de los ojos. La divergencia es la habilidad contraria, es decir, la capacidad que tiene el paciente de mover equitativamente sus ejes visuales hacia afuera cuando un objeto se aleja.

La sintomatología asociada al paciente que tiene problemas con su convergencia o divergencia puede ser la incapacidad para fijar su visión en un punto o en un texto cercanos, lo que provoca un mayor esfuerzo por parte del paciente para realizar la tarea y en consecuencia la aparición de fatiga ocular, dolores de cabeza frontales, visión borrosa o doble… Pueden aparecer también dificultades a la hora de cambiar el enfoque de lejos a cerca o de cerca a lejos, como por ejemplo pasar de mirar a la pizarra a escribir en el papel o estar trabajando con el ordenador y pasar a observar a un compañero que nos está hablando.

La convergencia se puede medir de diferentes maneras en nuestra consulta. Un método sencillo y rápido es valorar el punto próximo de convergencia, que es el punto  más cercano en el que ambos ojos pueden converger y fijar la visión sobre el mismo punto. También podemos medir la amplitud de la convergencia y de la divergencia en consulta mediante el estudio de las vergencias fusionales positivas [...]

21 11, 2015
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    Tratamiento en la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE)

Tratamiento en la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE)

Por |21 noviembre, 2015|Centro cirugía ocular|0 comentarios|

La degeneración macular asociada a la edad (DMAE), es una enfermedad degenerativa de la mácula. La mácula es el área central de la retina y aporta al ojo su mayor visión. En cuanto esta área se ve afectada, la visión del paciente decae rápidamente, por lo que es una patología que se detecta en estadios tempranos.

Existen dos tipos de DMAE: seca y húmeda. La más habitual, entorno a un 80% de los casos es la DMAE seca (no proliferativa), la cual muestra una pérdida de visión lenta y progresiva (puede durar décadas) debido a que la mácula se va degenerando paulatinamente a lo largo de la vida del paciente. No existe ningún tipo de tratamiento que se haya demostrado que revierta el proceso de la enfermedad, pero si podemos controlar factores de riesgo tales como la radiación UV, tabaquismo, enfermedades cardiovasculares. Una dieta rica en antioxidantes y zinc disminuiría el riesgo en la progresión de la DMAE seca.

En cuanto al otro tipo de DMAE, existe un porcentaje de pacientes, entorno a un 20%, que pueden desarrollar una DMAE húmeda (proliferativa) a medida que la degeneración macular va avanzando. En este tipo de DMAE, la pérdida de visión es mucho más rápida puesto que se acumula líquido en el área macular, lo que implica un rápido tratamiento de la patología mediante inyecciones intravítreas de fármacos antiangiogénicos (anti-VEGF).

Estos fármacos se suelen inyectar periódicamente dependiendo de la evolución de la DMAE en cada paciente. Tras el tratamiento, la agudeza visual del paciente aumenta notoriamente. En estudios publicados recientemente por la revista Ophthalmology en enero de este año, se ha demostrado que los fármacos inyectados mensualmente para combatir la DMAE proliferativa o húmeda pueden hacer desaparecer los signos [...]

21 11, 2015

Noticias Noviembre de 2015

Por |21 noviembre, 2015|Centro cirugía ocular|0 comentarios|

La vitamina D tiene incidencia en las cataratas relacionadas con la edad.

Tras un estudio en el que se evaluó la asociación entre los niveles séricos de vitamina D y las cataratas relacionadas con la edad se demostró que el riesgo de cataratas era 24% menor en hombres con altos niveles séricos de vitamina D comparados con hombres con los niveles más bajos de vitamina D. En el caso de las mujeres, no se encontró asociación entre los niveles de vitamina D y las cataratas.

Journal of Cataract & Refractive Surgery, agosto de 2015

 

Con la OCT se puede detectar el glaucoma hasta 8 años respecto a una campimetría.

La OCT detecta el daño en aproximadamente una tercera parte de los pacientes con glaucoma hasta 5 años antes de que fueran evidentes los defectos más tempranos del CV, y que, en 19% de los pacientes, se obtenía una ventaja de tiempo de hasta 8 años en la detección. Los autores enfatizan que la OCT debe utilizarse como una herramienta diagnóstica adicional y no como reemplazo del examen corriente de campo visual.

Ophthalmology, octubre de 2015

 

Las LIOs inyectables pueden reducir el riesgo de endoftalmitis

Este estudio retrospectivo de 8 años comparó las tasas de endoftalmitis postoperatoria entre las LIOs plegables insertadas con fórceps y las LIOs inyectables: la tasa de endoftalmitis fue significativamente menor en el grupo de LIOs inyectables y siguió siendo significativa aún después de controlar los resultados por ruptura de cápsula posterior y material del cristalino.

British Journal of Ophthalmology, octubre de 2015

 

La psoriasis se relaciona con la oclusión venosa de la retina

Un estudio realizado recientemente ha demostrado la posibilidad de desarrollar una oclusión venosa de la retina,  mostrando una incidencia 1,46 veces mayor en pacientes psoriáticos, tasa que [...]

19 11, 2015
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    Lente intraocular tórica, la solución a pacientes con astigmatismo y cataratas.

Lente intraocular tórica, la solución a pacientes con astigmatismo y cataratas.

Por |19 noviembre, 2015|Centro cirugía ocular|0 comentarios|

Gracias a la constante evolución en el diseño de lentes intraoculares, hoy en día podemos corregir diferentes y variados defectos refractivos, como es el caso del astigmatismo.

Las lentes intraoculares tóricas se llevan adaptando desde 1994, cuando Shimizu publica los primeros resultados con el modelo NT-98B de Nidek. Hasta hace pocos años, los pacientes con astigamatismo requerían el uso combinado de técnicas incisionales, con las limitaciones que estas implican en cuanto a predictibilidad, potencia, estabilidad o accesibilidad. Con la introducción de las lentes intraoculares tóricas, actualmente es posible ofrecer garantías de compensar el defecto esferocilídrico del paciente.

El astigmatismo es un defecto de uno o ambos lentículos que tiene nuestro ojo: córnea y cristalino. Se debe a la geometría irregular que tiene nuestra córnea (astigmatismo corneal) o nuestro cristalino (astigmatismo cristaliniano).

Para ello, la mejor solución en este tipo de pacientes que se enfrenten ante una cirugía de cataratas es la lente intraocular tórica con el fin de conseguir la emetropía, es decir, no depender de su corrección óptica en gafas o lentillas. Sería una lástima realizar una cirugía de cataratas en un paciente con defecto esférico (miópico o hipermetrópico) y tórico (astigmatismo) y poner una lente intraocular que solo le corrigiese el componente esférico, ya que finalmente tendría que usar una gafa que le corrigiese ese astigmatismo residual.

Si el paciente usa lentillas, es necesario retirarlas  al menos una semana antes de la exploración preoperatoria. Las pruebas necesarias antes de la intervención serían la realización de una refracción subjetiva, topografía, queratometría y una biometría. Con esta batería de datos podemos realizar el cálculo para la orientación de la lente intraocular dentro del saco capsular. También hay que tener en cuenta el astigmatismo inducido por el cirujano a [...]

14 11, 2015

Tipos de filtros solares

Por |14 noviembre, 2015|Centro cirugía ocular|0 comentarios|

La radiación ultravioleta puede provocar daños irreversibles en los diferentes tejidos de la superficie ocular así como a nivel interno.  España es un país con mucha radiación solar, por lo que siempre hay que llevar los ojos bien protegidos independientemente de que empecemos a adentrarnos en los meses de inverno.

Hoy en día en cualquier establecimiento de óptica podemos encontrar infinidad de gafas solares con diferentes filtros, categorías y modelos.

En cuanto a la coloración, existen diferentes filtros pero con todos ellos debemos conseguir un aumento de contraste y una mínima modificación en la percepción de  los colores.

El filtro marrón suele ser una buena opción para personas miopes y con astigmatismo. El filtro verde funciona bien en los hipermétropes. Los filtros amarillos o naranjas son adecuados para utilizarlos en condiciones de baja luminosidad, con niebla, días nublados intensos o en la conducción nocturna, ya que aumentan el contraste de los objetos. No son nada recomendables para condiciones de luminosidad normales y/o altas. Los filtros rosas y azules modifican la percepción de los colores.

Existen otros tipos de filtros como los fotocromáticos que se modifican dependiendo de las condiciones lumínicas y de radiación UV: en condiciones de baja luminosidad (interiores) se aclaran, comportándose como una gafa con cristal transparente. Pero si las condiciones de luminosidad aumentan (exteriores), el cristal se oscurece, comportándose como una gafa solar.

 

Los filtros polarizados consiguen bloquear los reflejos horizontales producidos en superficies brillantes como cristales, espejos , agua o asfalto. Funcionan de la siguiente manera: la luz solar no está polarizada por lo que vibra en todas las direcciones. Cuando llega a una superficie en la que puede reflectarse  el rayo reflectante sale vibrando en el plano horizontal generalmente. Por ello este tipo de [...]

10 11, 2015

Láser Argon

Por |10 noviembre, 2015|Centro Oftalmología y Cirugía Ocular|0 comentarios|

El láser Argon se descubrió en el año 1960 y desde entonces es usado para tratar las lesiones producidas en la retina. Con este laser podemos conseguir que una gran cantidad de energía se focalice en un mismo punto de manera continua.

El láser Argon emite en diferentes longitudes de onda, entre 488 y 514 nm, las cuales son absorbidas por la melanina y la hemoglobina.

La acción principal del láser Argon es fotocoagular los tejidos oculares en los que incide, por lo que donde más usaremos este láser es en la retina. También nos sirve para realizar trabeculoplastias aunque cada vez esta opción está más en desuso debido a la aparición de la técnica SLT.

En la trabeculoplastia se realizan una serie de quemaduras no perforantes en la malla trabecular para facilitar, a través de dichos orificios nuevos, la salida del humor acuoso desde el interior hacia el exterior del ojo. Por ello la principal indicación de esta técnica es para pacientes con glaucoma de ángulo abierto (GPAA), con un porcentaje de éxito entorno al 80% y consiguiendo una reducción de la tensión ocular de un 30%.

Pero como hemos mencionado anteriormente, el mayor uso del láser Argon es para tratar lesiones retinianas. Con él conseguiremos realizar una quemadura terapéutica en dicha lesión, produciendo una alteración mínima en el tejido que la rodea.

Para poder acceder a la zona dañada y observar bien el procedimiento es necesario dilatar la pupila del paciente mediantes tratamiento con gotas oftálmicas para después interponer una lente tipo Goldman y poder realizar la fotocoagulación mediante el láser Argon.

Los principales pacientes candidatos a este tipo de láser Argon son aquellos que puedan sufrir en un futuro próximo un posible desprendimiento de retina y haya [...]

4 11, 2015

La tensión ocular ¿Cómo medirla?

Por |4 noviembre, 2015|Centro Oftalmología y Cirugía Ocular|0 comentarios|

La gran importancia de la tensión ocular reside en controlar el equilibrio fisiológico que debe existir entre la formación y la evacuación del humor acuoso dentro del globo ocular. Cuando no existe dicho equilibrio por un aumento de la producción o por dificultades en su evacuación, se produce un aumento de la PIO, la cual es el principal factor de riesgo para padecer glaucoma (aunque hay que destacar que la PIO elevada por sí sola no indica que el paciente tenga glaucoma).
¿Cómo medimos la tensión ocular?
Las técnicas de tonometría han ido evolucionando durante los últimos 150 años. Realmente en la actualidad caben destacar dos técnicas principales: tonometría de contacto Goldman o Perkins y tonometría de aire (no contacto).

En cuanto al tonómetro de contacto, la diferencia entre Goldman y Perkins es el montaje, puesto que el tonómetro de Goldman va montado en la lámpara de hendidura y el Perkins lleva el prisma de Goldman adaptado a una pequeña fuente de luz y se realiza manualmente. La técnica es muy simple, se necesita una gota de Fluotest (anestésico + fluoresceína) para después contactar la punta del cono de aplanación con la superficie central de la córnea.

 

Los principios empleados por el tonómetro de aire se basan en la tonometría de no contacto en la cual la PIO se determina por la presión de aire requerida para aplanar la córnea central. El instrumento realiza dos medidas de la respuesta corneal: la fuerza requerida para aplanar la córnea cuando la presión se incrementa y la fuerza a la que la córnea vuelve a aplanarse tras la indentación cuando la presión del aire va decreciendo. Tras esta primera deformación la córnea sufre un retraso en su capacidad para [...]

1 11, 2015

¿Chalazión u Orzuelo?

Por |1 noviembre, 2015|Centro Oftalmología y Cirugía Ocular|0 comentarios|

Se define como chalazión una inflamación granulomatosa de las glándulas de meibomio que aparece de manera espontánea o como consecuencia de un orzuelo o meibomitis aguda pasados. En ocasiones de debe extirpar ya que en la mayoría son estériles y no necesita tratamiento con medicación.

Se define orzuelo como una inflamación palpebral que puede ser a nivel externo, debido a la afectación de folículos pilosos, de las glándulas de Zeiss o las de Moll y se presenta en la superficie de la piel cercano al borde palpebral, o puede ser a nivel interno por la afectación de las glándulas de Meibomio y se presenta en la conjuntiva tarsal.

 
¿Cómo diagnosticar un Orzuelo o un Chalazión?
El chalazión se presenta en forma de nódulo subcutáneo que mide entre 2-8 cm. No molesta y suele estar perfectamente delimitado, siendo un único chalazión o varios. En la eversión palpebral aparecería un granuloma conjuntival externo y una vez drenado puede volver a aparecer.

El orzuelo se muestra como una infección e inflamación donde se sitúa, generando hiperemia circundante. Puede tener una buena localización o estar difuminado en el borde palpebral. Cursa con dolor y queratinización del conducto glandular que puede crear pústula en el borde palpebral con o sin secreción, perfectamente apreciable en la eversión del párpado.

 
¿El tratamiento es el mismo?
Para el tratamiento del chalazión en el caso de que supere los 6 mm ha de extirpar mediante una incisión en el área afectada. También puede realizarse una inyección de acetato de triamcinolona en el propio chalazión si la lesión es menor de 4 mm.

En el tratamiento del orzuelo es más sencillo ya que consiste en utilizar una pomada de cloramfenicol, bacitracina o eritromicina junto con masajes de [...]